Los Spa, ¿Curan las enfermedades?
Obviamente, los Spa no son la solución a todos los problemas físicos que padecemos ni podemos esperar que sean el remedio definitivo para enfermedades que no sean de origen muscular u ósea. Pero aunque no curen determinadas enfermedades, sí ayudan a mejorarlas o a mitigarlas. Por ejemplo, se está estudiando la notable mejoría que experimentan muchos pacientes diabéticos después de un tratamiento en un Spa. Este aspecto abriría un nuevo abanico de público y clientes para este tipo de establecimientos, aunque la realidad es que las enfermedades de carácter interno no mejoran ni remiten con un tratamiento en un Spa.
También es cierto, que tras un tratamiento de Spa se puede producir una ligera sensación de mejoría, porque tras el tratamiento, el cuerpo se encuentra en paz y relajado. Pero también es importante no llevarse a engaño ya que en ningún caso, la enfermedad desaparecerá ni remitirá totalmente. Los Spa no curan enfermedades como el cáncer, como el sida, como la leucemia, o cualquier enfermedad de origen interno.
Lo que sí consigue el Spa es remitir el sufrimiento al provocar un estado placentero en el paciente, por lo que sí se produce una mejora, aunque sea parcial, durante el tiempo que dura el tratamiento. Por estos motivos, algunos doctores que tratan estas enfermedades recomiendan las visitas a los Spa como ayuda o como parte de la recuperación.
